De camino a la “Smart City”

La “Smart City” o ciudad inteligente es un objetivo para la sociedad actual.

La etiqueta de “Smart City” o ciudad inteligente es un concepto emergente, todavía sin definir claramente. Muy utilizado como campaña de marketing por parte de expertos urbanistas pero también por políticos e instituciones públicas. Al ser un concepto abierto, se transforma fácilmente en un cajón de sastre. Donde cualquier escusa es suficiente para la utilización del slogan “Smart city”.

La sociedad actual es responsable de la definición de este y otros conceptos nuevos que aun son difusos. Tales como desarrollo sostenible, ciudad digital, edificio inteligente y un largo etcétera que marcarán el futuro de las ciudades.

New york, Londres o Paris, en el podio suspendiendo en cohesión social.

Wikipedia define a nivel popular la “Smart city” como:  “Una ciudad comprometida con su entorno, con elementos arquitectónicos de vanguardia y donde las infraestructuras están dotadas de las soluciones tecnológicas más avanzadas. Una ciudad que facilita la interacción del ciudadano con los diversos elementos institucionales, urbanos, y tecnológicos. Harán que la vida cotidiana sea más fácil, y permitirán el acceso a una educación que hacen referencia tanto a aspectos ambientales, como a  elementos culturales e históricos.”

Es importante concebir que el concepto “Smart” es un camino, no una finalidad ya que es un proceso de mejora constante con infinito potencial.

Raking “The Smartest city”

Para la elaboración del ranking anual de ciudades inteligentes se utilizan 10 indicadores. Estos son gobernanza, planificación urbana, movilidad y transporte, gestión pública, tecnología, medioambiente, proyección internacional, cohesión social, capital humano y economía. Cada ciudad recibe una nota en cada una de estos valores. Así se marcan las pautas de la ciudad a seguir de cerca en la carrera hacia “The Smartest city”. En 2016 la ciudad mas inteligente es New York, seguido por Londres y París. Fueron escogidas entre 180 ciudades de 80 países estudio realizado por la IESE Bussiness School.

Es importante concebir que el concepto “Smart” es un camino, no una finalidad. Es un proceso de mejora constante con infinito potencial. En los valores que destaca el lector interesado en el tema, encontramos los elementos diferenciadores de las ciudades del futuro. Elementos como: la innovación tecnología,  sistemas de optimización de energía, gestión de residuos, alumbrado público eficiente, utilización de energías renovables como la solar o sistemas de movilidad sostenibles entre otros.

Smart City Nansha,​ en Cantón, China. [ISA Internationales Stadtbauatelier] Creative Commons

La sociedad actual es responsable de la definición de este y otros conceptos aun difusos. Tales como desarrollo sostenible, ciudad digital, edificio inteligente y un largo etcétera que marcarán el futuro de las ciudades.

Es cierto que las grandes metrópolis, que figuran en el ranking tienen un atractivo importante para atraer empresas innovadoras. Por lo que estas, pueden acelerar el proceso evolutivo de la sociedad tal y como la conocemos hoy. No podemos olvidar que a esta competición solo se llega siendo una gran ciudad. Entendiendo que las empresas tecnológicas no quieran apostar por un pequeño pueblo de una provincia andaluza por poner un ejemplo. Pero, ¿Se puede ser Smart sin necesidad de figurar en una lista?

Nos constan muchos ejemplos de pueblos y pequeñas ciudades que si tuvieran que ser puntuados en algunos de esos valores “Smart” llegarían a alcanzar puestos muy altos en la tabla. Presentan una cohesión social envidiable, planeamientos urbano basado en el diálogo social o sistemas de enseñanza tecnológicos y vanguardistas. A pesar de no tener publicidad destacaremos que lo importante es este horizonte que se están marcando grandes y pequeños.

La ciudadanía y la smart city

Aun así no estaría de más revisar por qué ciudades como New York o Londres están tan arriba en la lista, son capitales mundiales con aglomeraciones masivas de personas, negocios o tráfico por consiguiente estas deberían de ser las ciudades que hagan mas esfuerzos por ser “Smart” ya que es lo que necesitan en un futuro donde se prevé una traslado de personas a nivel mundial de las pequeñas a las grandes urbes. En una entrevista al arquitecto de Reino Unido Jason Pomeroy, conocido por haber diseñado casas eficientes en Singapur o Malasia, Se le pregunto sobre las Smart cities y dijo que “Barcelona y Amsterdam muestran la importancia de que la tecnología no solo sea  facilitada por el gobierno de la ciudad sino también abrazada y celebrada por los ciudadanos”.

Por esta razón no dejamos de preguntarnos por que el podio de esta competición esta liderado por tres ciudades que han suspendido estrepitosamente en la carrera de Cohesión social, ¿no debería de ser esta una de las primera metas de una ciudad inteligente? Ciudades tecnológicas, vanguardistas y respetuosas con el medio ambiente, con una economía poderosa y proyección internacional, pero donde sus ciudadanos son individualistas tecnológicos, donde no existe el colectivo solo entes individuales productores.

No olvidemos que la cohesión social una vez fue la razón de que evolucionáramos.

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